Actualidad Radio Miami
Una nueva estrategia regional para combatir el narcotráfico fue reforzada esta semana durante reuniones de seguridad en el sur de Florida, donde autoridades y delegaciones del hemisferio coincidieron en vincular de forma directa el tráfico de drogas con el financiamiento del terrorismo. El periodista José Pernalete, quien cubrió el encuentro, explicó que el enfoque busca integrar inteligencia y cooperación militar entre países. “Estamos viendo el propósito de unir estas ecuaciones de combate: neutralizar el narcotráfico vinculado al financiamiento del terrorismo. Este enfoque al unísono es lo que soporta también el establecimiento jurídico del gobierno de Estados Unidos para la desarticulación del crimen organizado en la región”, afirmó durante una entrevista en Actualidad Radio.
Pernalete destacó que las operaciones recientes, particularmente la llamada “Lanza del Sur”, han tenido un impacto visible en las rutas marítimas utilizadas por organizaciones criminales. La operación incluyó la destrucción de varias embarcaciones utilizadas para el transporte de drogas en el Caribe y el Atlántico, lo que, según fuentes consultadas por el periodista, ha generado temor entre los operadores del narcotráfico y una reducción en ciertas zonas vulnerables. “La disuasión ya se dio con la destrucción de estas embarcaciones y está funcionando; están registrando mucho menos narcotráfico en áreas que al inicio de la operación eran muy vulnerables”, explicó Pernalete, al añadir que los carteles ahora intentan mover parte de sus rutas hacia el Pacífico para evadir la presión.
El reportero también subrayó que en las conversaciones surgieron preocupaciones geopolíticas más amplias, incluyendo la influencia de regímenes como Venezuela y Cuba en la inestabilidad regional. “Cuando hablamos de la inestabilidad en la región, La Habana sigue siendo una piedra en el zapato”, dijo Pernalete, al mencionar que varios participantes del encuentro consideran que la presión internacional y las sanciones económicas podrían debilitar a esos gobiernos. A su juicio, el escenario regional combina ahora presión externa y expectativas internas de cambio: “El esfuerzo internacional tiene que venir concatenado con el esfuerzo interno de cada uno de los países que están en crisis”.