Actualidad Radio Miami
La doctora en Economía María Lorca-Susino afirmó que el mercado laboral estadounidense atraviesa una etapa de transición marcada por el impacto creciente de la inteligencia artificial, cambios en la productividad y una desaceleración moderada en la creación de empleo.
Durante una entrevista, la profesora explicó que los recientes informes de empleo deben interpretarse con cautela debido a la metodología utilizada por el gobierno estadounidense, la cual combina dos encuestas distintas que pueden generar variaciones y “ruido estadístico” en los resultados.
Según señaló, el último reporte oficial estimó la creación de cerca de 92.000 puestos de trabajo, una cifra que algunos analistas consideran elevada si se compara con otros indicadores independientes del sector privado.
En ese sentido, Lorca-Susino destacó el informe de la empresa de nóminas ADP, que registró aproximadamente 63.000 nuevos empleos en el sector privado durante febrero de 2026, lo que, a su juicio, podría ofrecer una referencia más directa sobre la evolución real del mercado laboral.
“La economía estadounidense solía necesitar entre 120.000 y 150.000 empleos nuevos cada mes para sostener su crecimiento. Sin embargo, ahora vemos una situación distinta: la economía crece alrededor de un 3,5% mientras la creación de empleo es relativamente baja”, explicó.
Para la economista, uno de los factores que ayuda a entender esta aparente contradicción es el avance de la inteligencia artificial, que está transformando la productividad dentro de las empresas.
Según indicó, muchas compañías están incorporando herramientas tecnológicas que permiten automatizar tareas administrativas o repetitivas, lo que aumenta la capacidad de producción sin necesidad de ampliar significativamente la plantilla laboral.
La especialista citó como ejemplo el reciente anuncio de la empresa tecnológica Block, fundada por el empresario Jack Dorsey, que informó una reestructuración en la que aproximadamente 4.000 empleados —cerca del 50% de su plantilla— fueron despedidos, en parte como resultado de la adopción de sistemas basados en inteligencia artificial.
A pesar de estas decisiones empresariales, Lorca-Susino aclaró que el mercado laboral estadounidense no atraviesa actualmente una ola masiva de despidos, sino más bien una etapa de “calma relativa”, caracterizada por contrataciones moderadas y ajustes graduales.
“La inteligencia artificial puede aumentar la productividad y facilitar el trabajo de los profesionales. No se trata necesariamente de trabajar más horas, sino de trabajar de manera más eficiente y con mejores herramientas”, explicó.
No obstante, también advirtió que esta transformación tecnológica está reabriendo debates económicos y sociales sobre la forma en que se remunera el trabajo. En muchos casos, señaló, los empleados continúan siendo pagados por horas trabajadas y no por el nivel de productividad que logran gracias a las nuevas tecnologías.
En su análisis, la economista concluyó que el mundo atraviesa una nueva etapa económica, en la que el crecimiento, el empleo y la productividad podrían comportarse de manera diferente a los modelos tradicionales, debido al impacto de la automatización y la inteligencia artificial en los procesos productivos.