Actualidad Radio Miami
En medio de la escalada en Medio Oriente, el coronel retirado del Ejército de Estados Unidos, Manuel Supervielle, aclara por qué no se aseguró desde el inicio la libre navegación en el Estrecho de Ormuz.
“El problema es que no está claro cuál es el objetivo estratégico del conflicto”, explica. “Ormuz es un subcomponente operacional, no el objetivo principal”.
Según el experto, Irán no necesita cerrar completamente el paso marítimo para generar impacto.
“Con solo crear riesgo, las aseguradoras se retiran y sin seguro, los barcos no navegan”.
Además, advierte sobre un escenario más complejo: el uso de minas navales.
“Irán podría minar el Golfo y eso tomaría meses en resolverse, incluso después de que termine el conflicto”.
Supervía también cuestiona los ultimátums de Estados Unidos.
“Si no se cumplen, pierden credibilidad. Es como el niño que grita que viene el lobo”.
Lejos de un desenlace inmediato, el experto ve el conflicto como una escala que aún puede intensificarse, con riesgos que van desde ataques a infraestructura petrolera hasta una posible crisis humanitaria si se afecta el acceso al agua en la región.
Las “líneas rojas” pierden fuerza si no se cumplen
Supervielle también cuestiona la estrategia de ultimátums impulsada por Estados Unidos.
“Dar plazos y luego extenderlos reduce la credibilidad. Es como el cuento del niño que gritaba que venía el lobo”, señala.
En ese sentido, considera que las extensiones anunciadas no necesariamente cambian el curso del conflicto, sino que pueden ser una forma de ganar tiempo sin resultados claros.