Belleza con Cabeza - ESTELA Belleza
En este episodio cambiamos el foco: hoy no hablamos de grasa, volumen o celulitis. Hablamos de bienestar. Porque el cuerpo también necesita tratamiento cuando está cansado, tenso, saturado o con mal descanso. Por eso, en ESTELA Belleza presentamos una novedad: el Protocolo Vitalidad, Estrés y Sueño, explicado por Estela de Abajo, esteticista y fisioterapeuta.
Este protocolo se realiza con LPG Infinity, una tecnología con trayectoria en estética y rehabilitación, que aquí se pone al servicio de algo muy actual: recuperar energía, bajar el estrés y dormir mejor. Imagina un masaje mecánico muy preciso, como si fueran manos expertas capaces de trabajar con movimientos rítmicos y un “despegue” suave del tejido, pero sin dolor y con una experiencia especialmente sensorial. El equipo incorpora triple motorización y vibración, haciendo el tratamiento más envolvente, agradable y profundamente relajante.
¿Y cómo se consigue ese efecto? Mediante una estimulación suave pero profunda de piel y tejidos que ayuda a liberar tensiones musculares, desbloquear la circulación y mejorar la oxigenación. Todo con una técnica 100% natural, sin agresión, orientada a que la persona note el cambio desde el primer momento.
Hablamos de beneficios que muchas personas perciben de forma clara: relajación inmediata, alivio de cargas en cuello, espalda y abdomen (zonas “clásicas” donde se acumula el estrés), sensación de ligereza en piernas, respiración más profunda y una mejora notable en el descanso y la claridad mental. Además, se comparten datos de estudios: tras una sesión de 40 minutos, se han observado descensos del cortisol (hormona del estrés) de hasta un 19% y una reducción del dolor muscular de un 38,1%.
¿Para quién está pensado? Para quienes se sienten sobrepasados, con estrés acumulado, cuerpo denso o sueño poco reparador. No sustituye un abordaje médico o psicológico cuando hace falta, pero puede ser un gran complemento.
Estela también nos cuenta por qué este tipo de tratamientos son “futuro”: porque la belleza empieza por dentro. El protocolo se estructura en tres fases: regulación del sistema neurovegetativo, movilización circulatoria y relajación muscular, y una fase final de relajación intensa y bienestar digestivo trabajando zonas clave como el diafragma y el plexo solar.