Frente Comunicacional Antifascista - Noticias
¿Qué tienen en común un gasolinazo en Bolivia y un asalto militar en aguas internacionales? Esta semana, dos geografías separadas por miles de kilómetros quedaron unidas por la misma lógica de represión: criminalizar la protesta social y la ayuda humanitaria.
En Bolivia, la indignación por un aumento de hasta el 163% en el diésel y combustible adulterado desató bloqueos masivos. La respuesta del gobierno de Rodrigo Paz fue un operativo con 3.500 efectivos, decenas de detenidos y denuncias por terrorismo contra líderes sociales. Mientras tanto, en el Mediterráneo, la Flotilla Global Sumud, que buscaba romper el bloqueo a Gaza, fue interceptada por la marina israelí en aguas internacionales. Más de 420 activistas de 39 países fueron secuestrados, torturados y deportados, incluyendo a tres mexicanas. Las sobrevivientes relataron desnudos forzados, agresiones sexuales y fracturas. El ultraderechista Itamar Ben Gvir humilló a los detenidos paseándose con la bandera sionista.
Este episodio analiza en paralelo ambos eventos, desde el sábado 17 hasta el domingo 24 de mayo, mostrando cómo el poder recurre a la misma fórmula: gases lacrimógenos, querellas judiciales y violencia naval para acallar la disidencia. También examina la tibia reacción diplomática y la resiliencia de quienes, pese a todo, mantienen la frente en alto. Una crónica de la dignidad frente al fascismo.