Frente Comunicacional Antifascista - Noticias
¿Qué tienen en común el estrecho de Ormuz, Gaza, un terremoto en Colombia y las elecciones en Brasil?
Un mismo patrón de recolonización avanza mientras los pueblos resisten.
En este episodio de noticias internacionales, analizamos la crisis en el estrecho de Ormuz: Estados Unidos rechaza extender el memorando con Irán y amenaza con bombardear Omán si se interpone. Mientras Washington intenta declarar la ruta como territorio propio, Irán y Omán impulsan un acuerdo paralelo para gestionar el tránsito. El resultado es el colapso del paso de buques y un barril de petróleo que se acerca a los 92 dólares.
Después, abordamos el conflicto palestino a partir de las declaraciones del ministro israelí Itamar Ben-Gvir, quien llamó a eliminar entre 30 y 40 palestinos cada noche. Denuncias de la ONU y organizaciones palestinas documentan ataques de colonos en Cisjordania, mientras la tregua en Gaza no detiene las muertes. También repasamos la liberación de presos, las condiciones de detenidos y el rechazo de Netanyahu a la hoja de ruta de paz.
En América Latina, la emergencia humanitaria por el terremoto en Colombia se convierte en escándalo: el presidente Abelardo de la Espriella reparte balones de fútbol en Quibdó mientras las comunidades más afectadas esperan ayuda. Las cifras oficiales superan 290 fallecidos y miles de heridos, pero la respuesta oficial prioriza la foto sobre la entrega real de recursos. La reconstrucción costará miles de millones mientras los periodistas que cubren la crisis denuncian agresiones.
Finalmente, miramos a Brasil: Lula lanza su candidatura a una cuarta presidencia con un eje claro de soberanía nacional frente a Washington. Estados Unidos impone aranceles, designa organizaciones criminales y respalda abiertamente a Flavio Bolsonaro. Brasil responde con reciprocidad económica. Las encuestas muestran un escenario cerrado que puede definir un proyecto continental.
Cerramos con una lectura de conjunto: de Ormuz a Gaza, de Colombia a Brasil, la doctrina intervencionista de Estados Unidos cambia de forma, pero persiste. Y la respuesta, dicen los movimientos sociales, solo puede ser común: organización popular, cooperación entre pueblos y defensa de los recursos.