Historias de Galicia que nadie te había contado
Se cree que la Abadía de Glastonbury, en Somerset, era donde estaba situada la fabulosa isla de Ávalon, el lugar del descanso final del rey Arturo. Incluso hay quien afirma que José de Arimatea llegó a este mismo paraje desde Tierra Santa portando consigo el Santo Grial para fundar la primera iglesia de Britania. Los monjes de la abadía de Glastonbury afirmaban que, en el siglo XII, habían desenterrado los restos del rey Arturo y la reina Ginebra, aunque se cree que se trató de un fraude medieval para aumentar el número de peregrinos y donaciones a la abadía, de la que en la actualidad solo se conservan sus ruinas. A lo largo de los siglos el relato del rey Arturo va convirtiéndole en un semidiós alrededor del cual todo es fantástico: el mago Merlín, su fabulosa espada Excalibur, la búsqueda del Santo Grial... Pero en toda historia de luz siempre hay una parte de oscuridad: Cuando Ginebra y Lanzarote lo engañan, provocando el fin de Arturo. Pero no fue el final ni de Ginebra ni de Lanzarote, porque una preciosa leyenda nos cuenta que este caballero llegó a Galicia, donde siguió realizando proezas y hazañas extraordinarias, dejando atrás un linaje que aún perdura en nuestros días. Hoy os cuento la leyenda de Lanzarote del Lago, el caballero que llegó a Cedeira.