Historias de Galicia que nadie te había contado
En la tradición medieval se vincula a los caballeros templarios, guardianes de los secretos de Tierra Santa, con el Santo Grial, el cáliz de la Última Cena. Según el Parzival de Wolfram von Eschenbach, del siglo XIII, los templarios protegían este relicario en castillos ocultos, grabando símbolos crípticos en piedra para señalar su paso. Sus fortalezas, desde Jerusalén hasta Europa, eran altares del misterio, donde la fe y el enigma se entrelazaban, quizá fue uno de los motivos por los que fueron borrados de la faz de la Tierra. Lo que seguro pocos saben es que la villa gallega de Noia es un lugar sagrado que guarda una del legado templario: la iglesia de Santa María a Nova y su cementerio, la Quintana dos Mortos. Construida en 1327 y rodeada de lápidas con grabados que evocan gremios y, según la tradición, a los templarios, este enclave es un testamento de la Galicia medieval. Sus símbolos, como los del mítico Grial, esconden historias de marineros y caballeros. Esta es la historia de Santa María de Noia y su enigmático camposanto.