A050 Roma, Historia Eterna - República XXXVI (489-491 a.u.c.)
Author: franzogar
March 21, 2021
Duration: 46:32
El Estado de agricultores, que los romanos constituyeron desde la fundación de Roma, fue convirtiéndose, gracias a la adquisición de ciudades y puertos griegos de la Magna Grecia y etruscos, en potencia comercial. 264 antes de Cristo o 489 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Marco Flavio Flaco y Apio Claudio Cáudex.
Ya es conocido que el partido prorromano de Mesina, que acudió a Roma en demanda de ayuda, recibió una fuerte oposición por varios senadores romanos.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
A sangre y a fuego lograron apoderarse realmente de la ciudad de Mesina (antigua Messana, Sicilia).
Hierón 2º de Siracusa atacó Mesina en un intento de capturarla a los mamertinos, antiguos mercenarios de Campania, donde existían dos partidos, uno inclinado hacia Roma y otro hacia Cartago.
Por consiguiente la ciudad de Mesina albergó a una guarnición púnica.
Hannón dio la orden a sus soldados de abandonar la ciudad de Mesina.
Así, finalmente, los romanos fijaron su planta en la isla.
Cartago envió a Sicilia una poderosa armada, al mando del general Hannón, hijo de Aníbal Giscón. El general Hannón, hijo de Aníbal Giscón, apareció de inmediato en las aguas del estrecho de Mesina, rigurosamente bloqueado, junto con el resto del ejército del anterior almirante Hannón, y lo desembarcó y sitió la ciudad por la parte del norte.
Como Cartago había declarado la guerra a Roma, condujo su ejército nuevamente a los campamentos abandonados la víspera y se encargo del asalto por la parte del sur.
La alianza púnico-siracusana se materializó en una contundente actuación militar conjunta contra los romanos en el caso de éstos no abandonaran inmediatamente Sicilia.
Tras este ultimátum púnico-siracusano, Roma respondió enviando al cónsul, Apio Claudio Cáudex, que pasó de Regio a Mesina, primera intervención de Roma fuera de Italia.
Hierón 2º de Siracusa no se aventuró a perder más en sus negocios y, llegada la noche, se retiró precipitadamente a Siracusa.
263 antes de Cristo o 490 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Manio Valerio Máximo Mesala y Manio Otacilio Craso. Hechos destacados del año:
Una vez llegada de Sicilia a Roma la nueva de los sucesos del ex cónsul Apio Claudio Cáudex y de sus tropas, y nombrados cónsules Manio Valerio Máximo Mesala y Manio Otacilio Craso, se enviaron todas las legiones con sus jefes y ejércitos.
A Los cónsules, Manio Valerio Máximo Mesala y Manio Otacilio Craso, les fue asignada Sicilia.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Los dos cónsules desembarcaron en Sicilia unos 40.000 legionarios sin ningún obstáculo a la cabeza de un ejército doblando en número de legionarios al del año anterior.
Debido a la nueva intromisión de los romanos en Sicilia, Cartago y Siracusa, enemigos seculares en la isla siciliana, se aliaron para expulsar a los recién llegados bárbaros (romanos).
Después de la batalla los cartagineses no se atrevieron a hacer frente a los romanos, que obtuvieron las ciudades de Alesa, Centuripa y otras pequeñas ciudades siciliotas griegas, aproximadamente sesenta, que todas reconocieron la supremacía de Roma.
La República romana no pensó conquistar aún toda la isla de Sicilia, sino impedir que los cartagineses se la adueñasen.
La estrategia romana consistió en deshacer la alianza púnico-siracusana y el cónsul, Marco Valerio Máximo Mesala, decidió atacar al miembro más limitado, más endeble y más vacilante, al tirano, rey de Siracusa, Hierón 2º.
El avance del ejército sobre la ciudad de Siracusa fue sustrayendo, a su paso, ciudades y pueblos, hasta el momento integrados en la confederación siracusana, que ya quedaron siempre fuera de ella, pasándose a la causa romana.
De allí en adelante los romanos se vieron como amigos y aliados de los siracusanos.
Llevado a Roma este tratado y aprobadas y ratificadas por el pueblo con Hierón 2º de Siracusa sus condiciones, determinaron los romanos no enviar en adelante todas las tropas a Sicilia.
Junto con Siracusa, además de las referidas ciudades de la confederación helénica, varias otras ciudades más pequeñas del bando púnico, cartaginesas, optaron también por pasarse a la facción romana.
Una vez resuelto el problema de Siracusa, el ejército romano se dirigió a Agrigento.
262 antes de Cristo o 491 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Lucio Postumio Megelo y Quinto Mamilio Vitulo.
Hechos destacados del año:
Los cónsules, Lucio Postumio Megelo y Quinto Mamilio Vitulo, fueron destinados a Agrigento, Sicilia, en el tercer año de la 1ª guerra púnica.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Los cartagineses, noticiosos de que Hierón 2º de Siracusa se declaró su enemigo, y que los romanos se empeñaron con mayor esfuerzo sobre la Sicilia, concibieron que necesitaban mayores acopios con que poder contrarrestar a sus enemigos y conservar lo que poseían en esta isla. Como Agrigento estaba en poder púnico y por naturaleza era la ciudad más acomodada y fuerte para los acopios, los cartagineses recogieron en ella las provisiones y tropas, resueltos a servirse de esta ciudad como plaza de armas para la guerra.
Conocida la intención de los cartagineses, y el objeto de los preparativos que se hacían en Agrigento, los romanos determinaron insistir en la acción con mayor empeño.
Apoyado por los suministros procedentes de Siracusa, el ejército consular marchó a Agrigento, en la costa sudoeste de la isla, en junio de este año.
Esta ciudad, que debía funcionar como campamento base del nuevo ejército cartaginés, contó con una guarnición de 1.500 hombres, al mando de los cuales estaba Aníbal Giscón.
La ciudad se preparó para un posible largo asedio y esperó solo a que llegaran los refuerzos cartagineses al mando de Hannón.
Tras ganar el apoyo de la ciudad de Segesta, en territorio cartaginés, los romanos pusieron sitio a Agrigento (Akragas), para impedir que los cartagineses utilizaran la ciudad como cuartel general y colocaron el campamento a 1.500 metros de ella, encerrando a los cartagineses dentro de sus muros.
Con ese fin, el ejército romano acampó tras los muros de la ciudad en espera de que la ciudad terminase por rendirse.
Los romanos no temieron una carencia de provisiones ni avituallamiento por el apoyo logístico que les brindó Siracusa.
Finalmente, cercados los cartagineses que osaron saquear el campamento, parte de ellos sucumbieron hostigados y otra parte heridos, y, luego, fueron perseguidos hasta la ciudad.
En efecto, cuando los cartagineses no se presentaban más que para realizar ligeras escaramuzas, los cónsules romanos dividieron el ejército en secciones, cuyo espacio entre ambos sectores lo fortificaron por ambos lados.
En estas circunstancias, a finales del invierno de este año, en Heraclea Minoa desembarcó el ejército que reunió Cartago, compuesto por 50.000 soldados de infantería, 6.000 de caballería y 60 elefantes de guerra bajo el mando de Hannón.
Los cartagineses marcharon, entonces, recogiendo y almacenando copiosos víveres, hacia el sur para rescatar a sus aliados, y se apoderaron con astucia de la base de suministros romana ubicada en la ciudad de Erbeso, privando con ello de alimentos y demás provisiones necesarios a los ejércitos romanos.
Con Hannón acampado a las afueras de su propia base, Agrigento, la línea marítima de suministros que abastecía a los romanos desde Siracusa dejó de estar disponible.
Aníbal Giscón, comunicándose con el ejército exterior mediante señales de humo, envió una solicitud urgente de ayuda tras la cual Hannón se vio obligado a ofrecer la batalla campal a los romanos.
Entonces, Hannón resolvió aventurar la batalla y desplegó inmediatamente sus tropas en formación de batalla, pero los romanos se negaron a luchar en campo abierto.
Por el contrario, fortificaron su línea de defensa exterior y, mientras mantenían el asedio sobre Agrigento, continuaron cercados a su vez por el ejército cartaginés de liberación.
Los romanos probablemente se organizaron en la típica formación triplex acies.
Sacados ambos ejércitos al lugar que mediaba entre los dos campos, se llegó a las manos.
En cualquier caso, los romanos resultaron victoriosos en la batalla. Tras esta batalla, la primera de cuatro batallas campales en tierra durante la 1ª guerra púnica, los romanos saquearon y ocuparon Agrigento y vendieron a la totalidad de su población como esclavos.
Por otra parte, la batalla logró, en última instancia, el fin largamente perseguido por Roma de ocupar el sur de Sicilia, que propició la toma de Agrigento por los romanos.
La irresponsable actitud de los romanos de permitir todo tipo de desmanes en una ciudad indefensa y no cartaginesa se manifestaría como recuerdo negativo para los próximos años de guerra.
Los dos cónsules, Lucio Postumio Megelo y Quinto Mamilio Vitulo, no fueron recibidos con un triunfo en Roma, posiblemente porque fueron considerados culpables de la huida del general cartaginés Hannón.