A051 Roma, Historia Eterna - República XXXVII (492-494 a.u.c.)
Author: franzogar
March 27, 2021
Duration: 27:38
261 antes de Cristo o 492 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Lucio Valerio Flaco y Tito Otacilio Craso.
Hechos destacados del año:
El cónsul, Lucio Valerio Flaco, llevó la guerra en Sicilia contra los cartagineses, con poco éxito, durante la primera guerra púnica.
Ambos cónsules administraron satisfactoriamente Sicilia.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Hierón 2º de Siracusa, abrazando el partido de los romanos, logró definitivamente ocupar la parte occidental de la isla de Sicilia.
Roma dominó desde ahora la mayor parte de Sicilia oriental y se aseguró la cosecha de trigo de la isla para su propio uso.
260 antes de Cristo o 493 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cneo Cornelio Escipión Asina, y Cayo Duilio Nepote.
Con el cambio de estrategia, los cartagineses atacaron y saquearon ciudades costeras italianas para obligar a Roma a desviar efectivos desde Sicilia.
Aníbal Giscón, general y almirante cartaginés, realizó frecuentes irrupciones en las costas de Italia.
Cuando sucedió la primera invasión de Sicilia por parte romana, usando para el transporte de legionarios navíos de aliados italianos y griegos, los cartagineses atacaron los citados barcos cerca del estrecho de Mesina.
La primera flota romana fue de cien quinquerremes, barcos de cinco puentes nunca antes vistos y veinte trirremes, barcos más usuales.
El cónsul, Cneo Cornelio Escipión Asina, recibió el mando de la flota que los romanos recientemente construyeron.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Roma se aventuró con unos pocos barcos pequeños a quitar el liderazgo en el mar a Cartago, que poseía la mejor flota del Mediterráneo.
Los romanos ni siquiera supieron construir barcos del tamaño y las prestaciones de los barcos cartagineses.
Los romanos entraron en el puerto de Lipara (antigua Lípari).
Cuando se enteró del avance de los romanos hacia Lipara, envió veinte barcos al mando de Boodes, un aristócrata cartaginés, a la ciudad.
Algunos romanos entraron en pánico y huyeron tierra adentro.
La tripulación romana, carente de experiencia en el combate naval, abandonó los barcos y huyó tierra adentro, dejando al cónsul en manos cartaginesas. Conocida la desgracia del cónsul, Cneo Cornelio Escipión Asina, su colega, Cayo Duilio Nepote, que dirigía el ejército terrestre, también obtuvo el mando de la flota.
Ese mismo año, el cónsul, Cayo Duilio Nepote, entregó el mando de las unidades del ejército a sus subordinados y asumió el de la flota con la intención de buscar al enemigo y dar batalla.
El cónsul, Cayo Duilio Nepote, cuando fue informado de que los cartagineses, al mando del almirante Aníbal Giscón, devastaban la costa de Milas (Mylae) en Sicilia, navegó hacia allí con todo su armamento.
Los barcos romanos fueron trirremes, esto es, tenían tres hileras de remos en cada lado, mientras que Cartago contaba con quinquerremes (barcos mucho mayores, con cinco hileras de remos).
Los barcos romanos maniobraron para situarse paralelamente a los cartagineses.
Al comprobar los cartagineses que todos los buques que se acercaban a las naves romanas quedaban atenazados por esas máquinas raras y, que estas mismas servían de conducto para pasar las tropas de una nave a otra y que se llegaba a las manos sobre los puentes, los soldados romanos saltaron sobre las naves enemigas y libraron una batalla terrestre sobre las cubiertas de los barcos asaltados.
Ante el desastre de cierta cantidad de barcos cartagineses, el almirante Aníbal Giscón escapó con dificultad en un pequeño bote. De este modo los romanos lograron crear una marina capaz de hacer frente a los cartagineses.
En alguna gran batalla naval posterior, los romanos llegaron a contar con ciento veinte legionarios por buque, si bien es verdad que llevaban tropas de desembarco.
Los romanos continuaron navegando y avanzando hacia el oeste de la isla, desembarcando en la ciudad de Segesta (antigua Egesta), aliada de Roma y sitiada por el enemigo, y, posteriormente, tomaron por asalto Makela (Macella), ciudades atacadas por los cartagineses por haberse cambiado de bando.
Son nombrados cónsules Lucio Cornelio Escipión y Cayo Aquilio Floro.
Hechos destacados del año:
Lucio Cornelio Escipión fue hijo del consular, Lucio Cornelio Escipión Barbato, y hermano del también consular, Cneo Cornelio Escipión Asina.
Al cónsul, Lucio Cornelio Escipión, se le asignó Córcega y Cerdeña.
Al cónsul, Cayo Aquilio Floro, se le envió a Sicilia.
Los cartagineses aprovecharon la victoria del mencionado Amílcar, acontecida en el año anterior, para contraatacar a los romanos, asediando la ciudad de Ena. No hubo más cosas memorables de los ejércitos romanos que estuvieron destinados en Sicilia.
Córcega y Cerdeña.
El cónsul, Lucio Cornelio Escipión, después de una brillante campaña con la flota en Córcega y Cerdeña, conquistó Córcega a los cartagineses.
Derrotó a Hannón, el comandante de los cartagineses, asaltando la ciudad de Aleria (antigua Alalia) en Córcega y luego, sin mucha dificultad, expulsó a los cartagineses y estableció el control sobre toda la isla.
La flota romana inició el saqueo de las colonias cartaginesas en Cerdeña.