A052 Roma, Historia Eterna - República XXXVIII (495-498 a.u.c.)
Author: franzogar
March 29, 2021
Duration: 42:58
258 antes de Cristo o 495 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cayo Sulpicio Patérculo y Aulo Atilio Calatino.
Hechos destacados del año:
El cónsul, Aulo Atilio Calatino, en su primer consulado obtuvo Sicilia como destino.
El cónsul, Cayo Sulpicio Patérculo, comandó Sicilia junto con su colega, Aulo Atilio Calatino, pero, parece ser, que no tomó la conducción de la guerra siciliana.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
Los cónsules, Cayo Sulpicio Patérculo y Aulo Atilio Calatino, marcharon contra Palermo (Panormo), cuyas tropas cartaginesas estaban acuarteladas en los campamentos de invierno.
Se acercaron a la ciudad y colocaron todo el ejército en orden de batalla, pero el enemigo se abstuvo de enfrentarse.
El cónsul, Aulo Atilio Calatino, inmediatamente después atacó Camarina, ciudad que había abandonado el partido romano.
Cartago envió al general Hannón a Cerdeña para contrarrestar el acoso romano.
Victoria naval romana del cónsul, Cayo Sulpicio Patérculo, en las aguas de Sulci (sur de Cerdeña) sobre los cartagineses.
Aníbal Giscón también fue enviado a defender Cerdeña del ataque romano, siendo fácilmente derrotado por el cónsul romano, Cayo Sulpicio Patérculo.
257 antes de Cristo o 496 ab urbe condita.
Son nombrados cónsules Cayo Atilio Régulo Serrano y Cneo Cornelio Blasión, por 2ª vez.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
La nueva batalla de Tíndaris (actual Tindari) tuvo lugar en el golfo de Patti, en el mar Tirreno, entre Tíndaris y las islas Eolias, donde el cónsul, Cayo Atilio Régulo Serrano, estuvo al mando de la flota romana.
El cónsul, Cayo Atilio Régulo Serrano, aunque se acercó relativamente a la ciudad de Tíndaris, no pudo ocuparla.
Nuevos hechos destacados del año:
A su retorno a Roma, el cónsul, Cayo Atilio Régulo Serrano, recibió el honor de un triunfo por su victoria naval.
Son nombrados cónsules Quinto Cedicio, sustituido como cónsul sufecto por Marco Atilio Régulo Serrano, por 2ª vez, y Lucio Manlio Vulsón Longo.
Los romanos prepararon 250 barcos de guerra, más de 80 naves de transporte, con una dotación total que se acercó a los 100.000 hombres.
Los proyectos romanos no fueron mantenidos suficientemente en secreto y fueron conocidos por los cartagineses.
Cronología de otros hechos históricos:
Sicilia.
En Mesina, al mando de los cónsules, Marco Atilio Régulo Serrano y Lucio Manlio Vulsón Longo, arribaron trescientos treinta navíos romanos, largos y con puente, que zarparon rumbo al sur de Sicilia con dirección a África, el corazón de Cartago, dejando la costa a la derecha, y, cuando pasaron frente al cabo Ecnomo, observaron al ejército terrestre cartaginés, acampado en aquellas cercanías.
Además, cuatro legiones fueron puestas a las órdenes de dos cónsules, militares experimentados, los citados Marco Atilio Régulo Serrano y Lucio Manlio Vulsón Longo.
Se inició la llamada batalla del Cabo Ecnomo.
Estructuradas así, las naves romanas se lanzaron contra la armada púnica.
El frente naval romano avanzó contra el centro de la línea cartaginesa.
Mientras las naves romanas perseguían el huidizo centro de los navíos cartagineses con sus escuadras en ala, el ala izquierda de los africanos se arrojó sobre la tercera escuadra romana, rezagada de las otras por llevar a remolque los transportes de la caballería.
Una vez que el ala izquierda cartaginesa alcanzó a la tercera escuadra romana, la lanzó irresistiblemente a la costa siciliana, donde Hannón, general cartaginés, entró en batalla enfrentándose a estos romanos.
Por otra parte, el ala derecha cartaginesa atacó la retaguardia de la cuarta escuadra romana, la de reserva.
Atrapados los barcos cartagineses por los artefactos romanos, los corvi, la infantería romana, siendo superior en el cuerpo a cuerpo, se enfrentó a la púnica.
La pronta llegada de los buques victoriosos de los cónsules romanos auxilió a las naves de la escuadra de reserva romanas, que, por su mayor número de barcos, obligó al ala derecha cartaginesa a emprender la huida.
Así finalizó la segunda batalla, cuyo resultado favoreció a los romanos.
Reunidos todos los buques romanos que quedaron útiles, después de estos enfrentamientos, se precipitaron sobre el ala izquierda cartaginesa, empecinada en perseguir la retaguardia y los remolques enemigos.
Los romanos volvieron a tierra para reparar los navíos y acumular provisiones.
África.
Realizadas las tareas de puesta a punto de la flota, los romanos se dirigieron hacia África.
La restante flota cartaginesa, huida del cabo Ecnomo, se aprestó a arribar en la costa africana con la finalidad de defender su capital.
La flota romana no navegó rumbo a Cartago, sino que desembarcó sin más contratiempos cerca de la ciudad de Clipea (Aspis), en la costa oriental de Cartago.
Mientras tanto los cónsules, Marco Atilio Régulo Serrano y Lucio Manlio Vulsón Longo, dejaron una guarnición en la ciudad, organizaron expediciones de saqueo y salieron a saquear toda la campiña cartaginesa.
El cónsul, Marco Atilio Régulo Serrano, permaneció en territorio púnico con el resto de las tropas para proseguir las operaciones.
Poco después, el ejército romano en África bajo el mando del cónsul, Marco Atilio Régulo Serrano, se dirigió a la ciudad de Adis (Adys) a 60 km. Habiendo sido llamado por Cartago Amílcar, ubicado en la ciudad de Heraclea Minoa (Sicilia) con unos 5.000 infantes y 500 jinetes, acudió al África para unirse a los generales Bostar y Asdrúbal Hannón y romper el cerco romano. Sin embargo, estos generales evitaron las llanuras, donde su caballería y los elefantes les habrían facilitado cierta ventaja sobre el ejército romano, y se retiraron a las montañas.
El cónsul, Marco Atilio Régulo Serrano, que llevaba las operaciones militares con la mayor energía, superando con ello la incompetencia de los generales cartagineses referidos, retiró rápidamente las legiones romanas del asedio de Adis, sin que los cartagineses lo advirtiesen, desplegó sus fuerzas alrededor de la colina, al amparo de la oscuridad y atacó desde dos direcciones al amanecer.
Las restantes tropas cartaginesas se retiraron hacia las murallas de Cartago.
Sintiéndose cercada la ciudad de Cartago, el Senado cartaginés, en su desesperación, envió un emisario al cónsul e inició conversaciones de paz.
Son nombrados cónsules Servio Fulvio Petino Nobilior y Marco Emilio Paulo.
A las órdenes de éste se pusieron los generales cartagineses, entre ellos, Amílcar Barca.
En el ala derecha situó la caballería númida, unos 2.000 jinetes y en el ala izquierda la caballería pesada cartaginesa, también unos 2.000 jinetes, mandada por Amílcar Barca.
El cónsul, Marco Atilio Régulo Serrano, dispuso de un ejército consular de dos legiones romanas y dos legiones aliadas, unos 16.000 infantes y 1.000 jinetes, la mitad de ellos númidas.
Jantipo derrotó completamente al romano, Marco Atilio Régulo Serrano, en los llanos del río Bagradas.
Unos 30.000 legionarios romanos fueron muertos y apenas 2.000 escaparon a Clipea (Aspis). El mismo cónsul, Marco Atilio Régulo Serrano, fue hecho prisionero junto con 500 romanos más.
De las fuerzas de Jantipo solo perecieron 800 mercenarios del ala derecha, del resto del ejército se desconocen, pero serían poco numerosas.
Nuevos hechos destacados del año:
Ajenos al desastre, los romanos prepararon concienzudamente la expedición contra Cartago, cuyo plan consistió en someter a bloqueo naval la ciudad, mientras que las tropas de Marco Atilio Régulo Serrano la atacaban por tierra la sitiada ciudad.
En el comienzo de este año Marco Atilio Régulo Serrano fue derrotado en África por los cartagineses, y los restos de su ejército quedaron sitiados en Clipea (Aspis). Después de dejar la isla de Cossura (actual Pantelleria) al sur de Sicilia, la armada romana navegó rumbo al África.
Los romanos se encontraron con la flota cartaginesa, cerca del promontorio de Hermeo, y obtuvieron una victoria brillante. Sicilia.