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Miami, FL. — El especialista en Medio Oriente y terrorismo Joseph Hage advirtió que el conflicto con Irán debe resolverse rápidamente para evitar una guerra de desgaste que favorezca a Teherán y genere repercusiones políticas, económicas y energéticas a nivel global.
Durante una entrevista en un programa radial, Hage explicó que, según fuentes israelíes, la capacidad militar iraní ya habría sufrido un golpe significativo en los primeros días de los ataques.
“Hemos visto que la intensidad de los bombardeos iraníes ha bajado cerca de un 80%. Eso indica que la Guardia Revolucionaria está perdiendo plataformas, capacidad de fabricación de misiles y drones”, señaló el analista.
El riesgo de una guerra prolongada
Hage enfatizó que Estados Unidos e Israel no pueden permitirse un enfrentamiento largo, porque esto beneficiaría estratégicamente a Irán.
“No les conviene entrar en una guerra de desgaste con Irán. A la larga, eso favorece al régimen, porque es un sistema donde no hay protestas ni presión política interna como ocurre en las democracias”, explicó.
El experto también destacó que el tamaño territorial de Irán y su preparación militar complican cualquier operación rápida.
“Irán tiene una extensión enorme. Si sumamos Texas, Florida y California, tendríamos una extensión similar a la de Irán. Eso da una idea del desafío militar que representa”, dijo Hage.
Estrategia iraní y el impacto económico
Según Hage, Teherán podría mantener ataques limitados para generar incertidumbre regional y afectar los precios internacionales del petróleo.
“Pueden lanzar misiles esporádicamente para mantener a Israel y a la región en un estado de zozobra permanente, lo que impacta directamente en el mercado petrolero”, señaló.
El especialista advirtió sobre la vulnerabilidad del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
“Si ese paso se interrumpe, podría generarse una crisis energética global”, dijo Hage, y añadió que el aumento de los precios beneficiaría a países productores que no están directamente involucrados en el conflicto.
La dimensión religiosa del conflicto
Hage también alertó sobre un factor que podría expandir la crisis: el componente religioso.
“La Hermandad Musulmana emitió una fatwa llamando a los musulmanes sunitas a apoyar a Irán frente a lo que consideran una agresión occidental e israelí. Eso puede movilizar a sectores radicales suníes, incluso en países que históricamente han sido rivales de Irán”, explicó.
El papel de la inteligencia
El especialista destacó que los primeros ataques fueron posibles gracias a un trabajo de inteligencia altamente preciso.
“Los bombardeos iniciales se basaron en información detallada sobre reuniones, instalaciones y movimientos clave. Eso demuestra un nivel de infiltración y seguimiento extraordinario”, afirmó.
Sin embargo, Hage advirtió que localizar a líderes iraníes de alto nivel, como el Ali Khamenei, sigue siendo extremadamente difícil debido a sus refugios subterráneos y protocolos de seguridad.
Una ventana de tiempo limitada
Para Hage, la rapidez con que Estados Unidos e Israel debiliten la estructura militar iraní será determinante para el desenlace del conflicto.
“Una vez que se quiebre y se decapite la Guardia Revolucionaria, el escenario político y militar en Irán cambiaría completamente”, concluyó.