A056 Roma, Historia Eterna - República XXXII (513-515 a.u.c.)
Author: franzogar
April 14, 2021
Duration: 34:55
240 antes de Cristo o 513 ab urbe condita.
Cronología de otros hechos históricos:
África.
Esta actitud acrecentó aún más el origen de la guerra contra los mercenarios, conocida como la guerra de África o la guerra de los mercenarios.
Los mercenarios enviaron una embajada a Roma, buscando su apoyo en la guerra, y Cartago también envió otra.
Ante la imposibilidad de reconciliación entre ambas partes, Roma decidió decantarse a favor de Cartago, liberando sin rescate a los cautivos cartagineses que tenía en su poder, enviando grano a Cartago y permitiendo a la ciudad que reclutara mercenarios en las tierras de sus aliados.
Hannón el Grande partió de Cartago con las tropas cartaginesas para romper el cerco de Útica y contó con caballería, más de 100 elefantes y numerosa maquinaria de guerra.
Se le entregó un ejército de 10.000 hombres formado por numidas, tribus nómadas bereberes del norte de África, desertores de los mercenarios, caballería e infantería de la ciudad y setenta elefantes.
Hannón el Grande no fue apartado del conflicto, sino que operó con su ejército.
Cerdeña.
Son nombrados cónsules Cayo Manlio Turrino y Quinto Valerio Faltón.
Cronología de otros hechos históricos:
África.
De este modo, Amílcar Barca sorprendió a los mercenarios rebeldes, cuyo jefe, Spendio, alertado de su llegada, abandonó el campamento situado junto al puente y marchó al encuentro del general cartaginés con 10.000 infantes.
Aquí comenzó la nombrada batalla de Bagradas
Un segundo ejército de los rebeldes mercenarios, al mando de un tal Autarito, un celta, dejó de sitiar Útica y vino al auxilio de Spendio con unos 15.000 infantes.
Amílcar Barca colocó su ejército con los elefantes en vanguardia, mientras que los extranjeros mercenarios y la caballería se colocaron en el centro y la falange africana pasó a la retaguardia. Este despliegue confundió a los rebeldes mercenarios, que creyeron que el ejército cartaginés huía, y atacaron en desorden.
Murieron 6.000 mercenarios rebeldes y otros 2.000 cayeron prisioneros, aunque Spendio y Autarito consiguieron escapar, huyendo a Tunis (Túnez).
El campamento de los mercenarios rebeldes junto al Bagradas fue capturado y desmantelado.
La batalla representó la primera victoria importante de Cartago frente a los mercenarios rebeldes y abrió las rutas terrestres al paso de tropas y mercancías. Los mercenarios rebeldes ocuparon las alturas, que rodeaban el campamento cartaginés, y establecieron ahí su campamento.
Amílcar Barca quedó rodeado por los libios por el frente, unos numidas por la espalda y Spendio por un lado.
Los cartagineses de Amílcar Barca y los numidas de Naravás se colocaron en orden de batalla contra los libios y los hombres de Spendio, que bajaron al llano.
La victoria cayó a favor de Amílcar Barca, donde destacó el numida Naravás.
Las bajas de los mercenarios rebeldes ascendieron a 10.000 y otros 4.000 fueron hechos prisioneros, pero Spendio y Autarito consiguieron huir nuevamente.
Con los mercenarios rebeldes que se le unieron y los númidas de Naravás, el ejército de Amílcar Barca contó entonces con 15.000 soldados.
Amílcar Barca y Hannón el Grande juntaron sus ejércitos con la intención de finalizar de forma rápida la guerra.
Cerdeña.
Los mercenarios, una guarnición cartaginesa en la isla, se rebelaron en Cerdeña, porque observaron con preocupación cómo Amílcar Barca iba reduciendo poco a poco a los otros mercenarios, en este caso rebelados contra Cartago, en el África, y comprendieron que, en cuanto la situación allí estuviera dominada, el general cartaginés embarcaría para Cerdeña.
Con las ciudades en su poder, los mercenarios, nuevos rebeldes en Cerdeña, se hicieron con el control de la isla, enfrentándose a la población autóctona.
Los rebeldes mercenarios en Cerdeña enviaron una embajada a los romanos ofreciéndoles la isla.
África.
El Senado cartaginés decidió que uno de los generales abandonara el generalato, que quedó a elección de la tropa, imponiéndose al final el carisma de Amílcar Barca y resultando ser sustituido Hannón el Grande por otro general más maleable, un tal Aníbal, que no hay que confundir con Aníbal Barca, hijo de Amílcar Barca.
Aprovechando este desconcierto cartaginés, los jefes de los mercenarios rebeldes, Spendio, Autarito y otro, llamado Zarza, reunieron los ejércitos de Útica e Hipona (Bizerta) y marcharon para sitiar Cartago.
Son nombrados cónsules Publio Valerio Faltón y Tiberio Sempronio Graco.
El cónsul, Tiberio Sempronio Graco, llevó a cabo una guerra en Cerdeña y Córcega poco después de la insurrección de los mercenarios cartagineses. Los rebeldes de Spendio y Autarito marcharon con 50.000 de las mejores tropas, incluido la mayoría de los mercenarios a enfrentarse de nuevo con Amílcar Barca.
Escogieron un terreno montañoso para dificultar que la fuerte caballería numida de Naravás y los elefantes del general Amílcar Barca maniobraran en pleno combate.
Esta angostura, anteriormente, fue reconocida y preparada por Amílcar Barca, donde allí planeó conducirlos y encerrarlos a todos los rebeldes mercenarios.
Acuciados por el hambre, los mercenarios rebeldes mataron a prisioneros y esclavos, a quienes comieron.
Ratificado el referido concierto, Amílcar Barca escogió a los presentes jefes rebeldes, según dictaban ciertas cláusulas del convenio aprobado, y de esta forma los cartagineses se apoderaron de Autarito, Spendio y otros capitanes también distinguidos.
Los mercenarios rebeldes, por ignorar el contenido de los tratados, se creyeron traicionados por Amílcar Barca y lo atacaron.
Todos fueron masacrados por el ejército cartaginés, unos 40.000, prácticamente la totalidad del ejército mercenario rebelde.
La derrota de las tropas mercenarias hizo que muchas ciudades regresaran al bando cartaginés.
Dueño de las llanuras y con las ciudades africanas de su lado, Amílcar Barca se dirigió a Tunis (Túnez), iniciando el sitio de dicha ciudad.
El general Aníbal, ya mencionado, marchó hacia Tunis (Túnez), mientras que Amílcar Barca acampó en el lado opuesto.
Mathos, comprobando el descuido de las tropas al mando de Aníbal, salió de la ciudad y atacó el campamento enemigo.
Amílcar Barca, el general cartaginés, llegó tarde a socorrer al crucificado Aníbal.
Amílcar Barca acampó frente a Útica, mientras Hannón el Grande hacía lo propio ante Hipona (Bizerta).
Cronología de otros hechos históricos:
Cerdeña.
Una vez que Cartago redujo a los mercenarios sublevados con castigos ejemplares, ante una nueva apelación de los mercenarios e indígenas de la isla de Cerdeña, el Senado romano decidió enviar tropas y hacerse cargo de la isla.